DISEÑO GRÁFICO SOCIALMENTE RESPONSABLE

Por: Ximena Alarcón Boada

El diseño se puede usar para resolver y comunicar problemáticas sociales de toda índole, y no solo “problemas”, puede inferir en procesos sociales, ser parte de la modificación de actitudes.  El diseño no solo como generador de reflexión y pensamiento, también de acciones. El diseño entonces no entiende a las personas para las cuales se diseña como personas inmóviles, simples receptoras de mensajes, sino como personas dinámicas que reaccionan, que pueden cambiar situaciones.

Un diseño gráfico socialmente responsable tiene en cuenta su huella ecológica y social, no sólo en el producto final, sino en sus insumos, en su cadena de producción, en los servicios utilizados, en sus residuos y desperdicios. En la etapa de producción es posible aprovechar al máximo el papel, evitar productos perjudiciales al medio ambiente o la sociedad, usar tecnologías DTP, tintas ecológicas, papeles reciclados, con sellos o etiquetas medioambientales.

Al Diseño Socialmente Responsable le interesa el cómo se diseña y con qué se diseña, los efectos sociales, económicos, políticos, culturales y ambientales que generan las propuestas de diseño en su producción, uso y desuso. Este concepto se caracteriza por tener una actitud de respeto y de servicio por el bien del desarrollo de las personas, por la promoción de proyectos que incentiven la convivencia justa entre la gente, por propiciar acciones que disminuyan la violencia, por buscar una sociedad incluyente en clase, etnia y género, por respetar los derechos humanos, por favorecer una justa retribución de los bienes, por apelar a la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones que afectan a las comunidades, por la formación de ciudadanos cívicos, por su preocupación por la protección ambiental, por buscar la autonomía tecnológica, por preferir prácticas comerciales respetuosas y por la transparencia en sus acciones.

LO IMPORTANTE AL MOMENTO DE DISEÑAR

El acto de diseñar es el inicio en la búsqueda de soluciones creativas a necesidades de y para el ser humano. El diseño es por tanto un eslabón clave en el sistema del proceso productivo, ya que es la propuesta que como resultado de la investigación permite poner en práctica la idea de diseño, ya sea para la industria, la construcción, la comunicación o la generación de productos.

“Lo esencial de la tarea de diseñar reside en la capacidad de imaginar cómo se comportarán las cosas antes de que existan” Los proyectos de diseño responsable son aquellos que consideran la eficiencia tanto en el uso de los recursos, materiales, económicos y humanos como en el desempeño del objeto de diseño, así como también el impacto en las comunidad y el ambiente, a través de un desempeño profesional y ético, comprendiendo el rol social del diseñador.  El mejor residuo es el que no se genera.

LA FUNCIÓN SOCIAL DEL DISEÑO

El diseño tiene una responsabilidad que debe asumir, una función social que no puede obviar.

La responsabilidad social se ha fundamentado en los derechos humanos y tiene una proyección hacia el desarrollo humano sostenible.

La importancia social del diseño ha dado ya con el «diseño social», el cual, pese a que carece de una definición clara, ya perfila la temática que le da cuerpo. En efecto, muchos entienden al diseño social como el ejercicio ético y responsable del mismo, o bien como diseño militante al lado de movimientos políticos y sociales, o como un esfuerzo que se suma al mejoramiento social mundial. En realidad el diseño social más que una práctica, es una tendencia que ciertamente puede dar con el ejercicio ético o con el diseño militante, pero lo que lo define es el conocimiento y ejercicio del impacto social del diseño. Tal cual se ejerce en sus diversas acepciones, el diseño social apunta a definirse como el estudio de las relaciones del diseño y la sociedad.

CONCLUSIONES

La gran mayoría de productos responden al modelo de consumo capitalista, constante generador y abastecedor de “necesidades” de consumo. El principal fin de la producción de objetos es hacer crecer el capital de la industria y las marcas sobre todas las cosas, sin importar si se atenta contra el medio ambiente, si se explota a los trabajadores, si se desplaza a pequeños productores y a la economía local, y sin importar, incluso, la calidad de los mismos productos. No lo tienen en cuenta los productores pero tampoco, y en esto tenemos gran parte de la culpa, lo tenemos en cuenta los compradores. Cada uno de nosotros debe ganar su batalla y empezar a vivir una vida más coherente a sus ideales y su ética. Lo que hacemos cada día marca la diferencia.

Como el diseño visual comunica y, por lo tanto, es social, la clave tal vez esté en la noción de responsabilidad. Y la responsabilidad es un principio ético. Ser responsable es hacerse cargo de algo. Por tanto no se puede decir ligeramente: “Soy un diseñador socialmente responsable”, pues el asunto es más complejo y va más allá del simple eslogan “diseño responsable”. Porque así, desligado de cualquier contexto, es un eslogan simplemente. Porque hacerse “cargo” quiere decir que algo se carga (que tiene peso) y que se tiene la responsabilidad de cumplir con algo.  Siendo así, responsabilidad y compromiso son inseparables: el diseño socialmente responsable es, necesariamente, un diseño socialmente comprometido. Y el compromiso, desde luego, siempre asume una posición política.

La formación superior en diseño debería poner más énfasis en promover un diseño crítico y en beneficio de la sociedad, un diseño alejado del individualismo.

Como profesionales en diseño gráfico tenemos la suerte de conocer muy de cerca procesos comunicativos que otras personas desconocen, comunicar  lo importante, no implica solamente prestarle atención a lo que genera ganancias económicas, sino también y en primer lugar para las personas, para la sociedad.

Se debería fomentar más la formación de seres humanos críticos, conscientes y transformadores, apelar por una función ética y social del diseño.

BIBLIOGRAFÍA

Barrera Jurado, G. S., & Quiñones Aguilar, A. C. (2009). Diseño socialmente responsable : ideología y participación . Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Arquitectura y Diseño.

Chaves, N. (2002). El oficio de diseñar : propuesta a la conciencia crítica de los que comienzan . Barcelona: Gustavo Gili.

Julier, G. (2010). La cultura del diseño. Barcelona: Gustavo Gili.

Papanek, V. J. (1977). Diseñar para el mundo real : ecología humana y cambio social . Madrid: Blume.

2 comentarios
  1. chonita
    chonita Dice:

    erjuejijkq<jaaiwejwuejduihjnm
    la pinche samanta borro mi pinche ventanilla de pinches historias de terror y a si no se pinches puede
    luego dicen que porque pinches digo pinches grocerias
    pd: i love you con todo mi cora

    Responder

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