LA NUEVA MIRADA COMUNICACIONAL

Por: María Victoria Huici Peralta

Allá por 1926, por primera vez la pantalla chica mostró imágenes en movimiento de la mano del ingeniero escocés Logie Baird, quien dedicó su vida a perfeccionar lo que es la televisión.

Los equipos, tanto de emisión como de recepción, eran bastante llamativos; los televisores se constituían en parte del decorado de muchos hogares, ya que se podía ver este aparato dentro de un mueble que se parecía a una vitrina pequeña. Cuando empezó a funcionar la televisión, los equipos de los emisores eran gigantes, incluso se requería la fuerza de al menos tres personas para poder manipularlos.

A medida que el tiempo fue avanzando, estos equipos se han ido simplificando, hoy tenemos televisores cada vez más planos y compactos. Asimismo, los equipos de transmisión y filmación se han simplificado mucho, incluso ya no requieren operadores ya que son computarizados y las cámaras, inteligentes.

Hoy en día todos contamos con un equipo de filmación en el bolsillo, pues los celulares se han convertido en un instrumento de filmación de alta calidad.

Si bien la evolución técnica ha cambiado, también la función televisiva. En sus orígenes, la televisión tenía la visión de informar, educar y entretener; sin embargo a medida que este medio fue evolucionando se ha visto que muchas de estas funciones no fueron cumplidas. Lamentablemente, el afán mercantilista priorizaba el dinero antes que el contenido, y considerando que se tenía un público cautivo, completamente unidireccional, se emitían programas que cumplían con este fin mercantilista.

Algunos casos

La debacle de los medios tradicionales como la televisión es evidente. Existen algunos casos dignos de estudio, como los sucedidos en el último referéndum realizado en nuestro país. Llama la atención el papel de los medios de comunicación masiva, pues éstos han sido menos influyentes que las redes sociales. En definitiva, hoy en día son las redes sociales las que marcan agenda.

Conocidos periodistas como Amalia Pando, que viene de la vieja guardia comunicacional, se han incorporado a las redes sociales abriendo sus cuentas en Facebook o YouTube para tener mayor acogida, en consideración a que los medios tradicionales le han cerrado las puertas.

Muchos canales de información consiguieron nuevos corresponsales, los que están cerca de la noticia y pueden grabar imágenes desde sus celulares y se han convertido en los nuevos corresponsales a través de las redes sociales.

En realidad, ¿qué es lo que está cambiando?

El quiebre entre los medios tradicionales y las redes sociales está en el receptor. Sin duda, el error más grande de los primeros ha estado en brindar contenidos que no siempre han sido pensados en el receptor, sino más bien en lo que pueda generar más recursos, se han ido al significado mismo de mass media (Comunicación de masas). Los medios masivos creen que el público es una masa acrítica a la que le llega la información y éste no logra procesar lo que recibe. Es un grave error seguir pensando así. Las redes sociales, en cambio, dan la posibilidad de discernir y buscar lo que uno quiere consumir, además de crear una interacción donde uno puede comentar, debatir, es decir uno es parte de la información. Entonces, el receptor se ha convertido en crítico y selectivo.

Reto para los comunicadores visuales

El reto para los nuevos comunicadores visuales está en no perder al receptor de vista, dejar a los públicos en general de lado y trabajar con públicos específicos, con diversidad de mensajes, entendiendo que nuestros receptores no son una masa, sino personas críticas y que serán ellas las que consuman o no nuestros materiales. Asimismo, hay que definir que se deben realizar producciones con buen argumento, con más contenidos, ésa es la lucha de la nueva comunicación. Hay que tener claro que ahora todo es más competitivo y que nuestro receptor no es una masa acrítica al que podemos cautivar tras un televisor.

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